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La Amistad: La ciencia de cómo se construye

Recientemente celebramos el día del amor y la amistad. Las redes sociales se inundaron de todo tipo de memes alusivos. Encontrar un restaurante sin lista de espera el 14 de febrero es casi imposible. Ese día las mujeres esperan que sus novios y esposos sean mas románticos. Los hombres esperan lo mismo. Suena una fecha bonita, pero para muchas personas ese día es sinónimo de dolor y soledad; pues al verse al espejo, se miran solos, sin alguien con quien compartir. ¿Cómo es posible llegar al extremo de máximo gozo o de inmensa soledad?

Con el pasar del tiempo, los intereses y ocupaciones de la vida van encarrilando las metas de cada ser humano. Algunos son dichosos al contar con amigos fraternales para toda la vida. Otros cambian de amistades cada determinado tiempo, nunca llegando a construir relaciones duraderas. Alguna vez recibí un sabio consejo: no olvidar que al final de la vida, lo mejor que se tiene son los amigos, y por eso hay que cuidarlos; “Tu familia siempre estará ahí, pero con tus amigos disfrutarás tus últimos días”.

Nadie en su lecho de muerte ha dicho frases como: “Ojalá hubiese pasado más tiempo en la oficina”, “Qué bueno que nunca expresé mis sentimientos”, o “Qué desperdicio haber frecuentado a mis amigos”. Pero… ¿Cuál es el proceso para tener amigos? Cada amigo obtenido en la vida pasa por un proceso de aceptación e integración. Nadie merece quedarse solo a menos que así lo desee. Si la amistad es una preciosa escultura, el barro con el que se moldea se llama CONFIANZA.

La confianza tiene una extraña química que se da en la percepción, y son necesarios varios factores para que funcione. Recurriendo a la psicología, el efecto “Propinquity”, estudia cómo grupos de personas se van habituando a sí mismas. Entre más interactúan las personas entre sí, la confianza crece. Tener los mismos gustos, ir a la misma iglesia o participar en el mismo partido político va a convertirse en el primer factor para que una gran amistad empiece a surgir. Cuando la gente se habitúa a ver la misma gente a su alrededor, se empiezan a crear lazos de confianza.

El efecto “Propinquity” va haciendo que los humanos bajemos la guardia ante las personas con las que convivimos todos los días. Por eso los amigos de la secundaria, prepa y universidad se vuelven tan unidos. Para que el suceso “Propinquity” se empiece a dar de forma efectiva, se necesita que dos personas se vean o interactúen por lo menos 8 veces. Durante ese tiempo el cerebro procesa la imagen de esa persona. A partir de ahí, el segundo factor entra en la ecuación: compatibilidad.

Cuando la compatibilidad entra en acción dos personas ya confían la una en la otra, pero empiezan a buscar puntos en común de utilidad para ambos. Por ejemplo, una persona empieza a analizar si la información que el otro expresa tiene funcionalidad para sí mismo. La persona con la información correcta para ayudar a otra a tomar decisiones acertadas, rápidamente será apreciada. Un amigo que sabe dar buenos consejos es una joya y por eso la compatibilidad es tan importante para el alma.

Una vez que hay confianza y compatibilidad, se activa el tercer factor: Interés. En esta etapa, la persona percibe y evalúa la cantidad de preocupación que la otra persona tiene hacia ella. Saber que esa persona piensa en uno, y está dispuesta a ayudar cuando se necesite se convierte en una fuerte ancla de la nueva amistad. Nadie, por mas fuerte que parezca, es invulnerable. Saberse querido, amado y protegido es una necesidad básica. ¡Qué dichosos son los que tienen amigos que se interesen por ellos! Dicen que la buena salud depende de recibir 12 abrazos al día.

Todo el proceso de construir amistades y relaciones amorosas es largo. Llevará mucho tiempo construir una buena reputación; sin embargo, la destrucción de ésta, sólo lleva un breve instante. Las mentiras, las contradicciones, el falso interés y la soberbia terminan con el mas bello de los amores. ¿Vale la pena terminar una bonita amistad por un acto de soberbia? No lo vale, pero habrá gente que valorará más sus intereses particulares que la conjunción de objetivos con sus amigos.

Los amigos son la familia que escogemos, leí hace poco en un meme de Watsapp. Es cierto y se debe de recordar siempre. No hay que permitir que lo mejor de la vida se lo lleven caprichos temporales. Por eso hay que saber dar lo mejor en cada uno de nuestros roles en la vida. Lo que se siembra se cosecha, y lo que te deseo este 14 de febrero es que coseches muchas amistades y mucho amor. Gracias por tu tiempo al leer mi blog, ¡lo aprecio mucho!

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