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Gobierno

La Situación Económica de China a 10 años de la Crisis Financiera de 2008

El 8 de agosto de 2008 China inauguraba los Juegos Olímpicos en la ciudad de Beijing. Las expectativas de la gran fiesta deportiva y la participación de todos los países del orbe parecían distraer al mundo de una tormenta que se avecinaba sigilosamente. Wall Street estaba en problemas. Lo que parecía que sería un ajuste temporal ahora amenazaba a todo el sistema financiero mundial. Todo empezó con la caída de Bear Stearns por manejar demasiados activos tóxicos producto de haberse expuesto demasiado a seguros de default en bienes raíces.

Todo comenzó cuando los bancos empezaron a prestar dinero para hipotecas. Eso calentó la economía ya que la construcción se disparó y empezó a haber mucho trabajo para todos. De repente los bancos empezaron a prestar más dinero a gente que no tenía tan buena calificación crediticia. De repente, gracias a estos procedimientos, el nivel de riesgos en los libros bancarios se empezó a elevar de manera sustancial y esto no le convenía a nadie. Entonce surgió una gran idea: Comprar pólizas de seguro y traspasar el riesgo a otra empresa.

Fue así como Freddie Mac, Fanny Mae y AIG entre otras, empezaron a absorber todo el riesgo inmobiliario de los bancos. Mientras la maquinaria de hipotecas siguiera funcionando los bancos no tenían nada que perder: podían seguir asegurando sus inversiones en activos tóxicos confiados en que las aseguradoras al final serian las que pagaran los platos rotos. Este cálculo erróneo se iba a transformar en una “Gran Recesión” que iba a dejar a Estados Unidos dañado económica y financieramente durante la presente década.

Finalmente lo que no podía suceder sucedió: Los precios del sector inmobiliario empezaron a bajar y los deudores empezaron a dejar de pagar sus créditos. De repente ante los defaults y la quiebra de Lehman Brothers salio a la luz la realidad: las aseguradoras no podían cubrir todo el dinero en efectivo que requerían los asegurados. La amenaza de un gran colapso financiero sacudió al mundo. Incluso los Republicanos le dieron la espalda al Presidente Bush y parte de la solución fue acordada con los Demócratas.

El gobierno Chino sabía que una recesión mundial, producto de la crisis inmobiliaria, iba a afectar de manera negativa el buen ritmo de crecimiento económico que llevaban desde la década de los ochenta. La solución china para mitigar el dolor de la Gran Recesión fue estímulos masivos en materia financiera y fiscal. La medicina iba a traer otros efectos secundarios como exceso de deuda local y municipal, exceso de capacidad instalada, el debilitamiento de las empresas privadas y el consecuente debilitamiento del sistema financiero.

A pesar de que la crisis inmobiliaria del 2008 ya ha sido superada, tanto por Estados Unidos como por China, hoy 10 años después los chinos encuentran de nuevo problemas con la administración del Presidente Donald Trump. Muchas de las soluciones que Beijing implementó para socavar los problemas de 2008 hoy son la razón para declarar una Guerra Comercial. Los retos de gobernar al Gran Dragón Asiático en estos nuevos tiempos implican tomar decisiones difíciles para generar reformas estructurales.

Sin embargo en estos 10 años muchas cosas positivas sucedieron en la economía china. Hoy esos sucesos se traducen en un gran atractivo para muchos inversionistas. China se ha convertido en el mercado de automóviles nuevos más grande del planeta. En el 2017 la economía china compró 23´000,000 de autos nuevos mientras que EUA 20´000,000. Hoy China es líder en fabricación de autos nuevos, computadoras, turbinas y maquinaria pesada. El balance económico, financiero y social depende de que Beijing siga tomando las decisiones correctas.

Coautor: Jorge Alejandro Rojas Torres

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