fbpx
Gobierno

China aterriza en el lado obscuro de la luna y enfrenta una reinvención de su modelo de éxito.

Durante los últimos 40 años China se ha ido transformando en una potencia comercial, marítima, económica, política, deportiva, militar, aérea y recientemente también espacial. Cuando se es exitoso en todo puede parecer que las cosas se vuelven más simples. Pero la historia enseña que las cosas no son así de fáciles. Abundan escritos que indican que el momento de mayor éxito también es el mayor peligro: a partir de ahí puede comenzar una dolorosa decadencia que nadie vio venir. Recomiendo la lectura del libro “Auge y Caída de los Imperios” de Paul Kennedy. 

Cuando en la década de los sesenta el Presidente John F. Kennedy anunció “La Nueva Frontera” tenia el propósito de impulsar el programa espacial de Estados Unidos. Wernher Von Braun fue uno de los ingenieros claves del proyecto de la bomba V-2 de Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Era uno de los científicos más cotizados y tanto la URSS como EUA lo necesitaban para sus futuros proyectos de dominación mundial. La Operación “Paperclip” se encargó de llevarlo sano y salvo a Norteamérica. Una vez ahí, Von Braun, se convirtió en el primer director de la NASA.

A partir de ese punto la Guerra Fría también era una carrera espacial. El 20 de julio de 1969 la misión Apollo 11 a bordo de un Cohete Saturno V (Diseñado por Wernher Von Braun) logró aterrizar en la superficie de la luna con dos personas: Neil Armstrong y Edwin Aldrin. A partir de ahí la hegemonía espacial le corresponde a Estados Unidos ya que ningún otro país ha puesto a otro ser humano en la luna. Mas recientemente la carrera espacial se convirtió en una oportunidad de colaboración internacional entre los países con miras más allá de la tierra.

Hoy China logra algo que ninguna nación había logrado: aterrizar un modulo en el lado obscuro de la luna. El pueblo chino es el tercer país en poner un vehículo en la luna (Siendo EUA y Rusia los dos primeros). El Chang’e-4 es el nombre de la nave que aterrizó en el cráter Von Kraman en el Polo Sur lunar. La nave es llamada así por la diosa que vive en la luna con su mascota (que es un conejo). Entre los experimentos que la misión esta realizando esta el de lograr sembrar y cultivar con éxito algunas verduras terrestres.

La primera misión de este tipo fue lanzada en el año 2007. El Chang’e-1 sobrevoló la luna tomando fotos y creando un mapa 3D. El objetivo de esta misión era generar información para futuras misiones lunares. El Chang’e-2 (2010) realizó un mapa aun más detallado de la luna. El Chang’e-3 fue lanzado en el 2013 y constaba de un pequeño vehículo rover que durante tres meses mandó señales ultravioletas de la tierra, de otras estrellas y galaxias. El Chang’e-5 esta programado para salir a la luna en diciembre de este año (2019).

La misión que se va a realizar este año es un más ambiciosa. El Chang’e-5 pretende recoger 2 kilos de piedras lunares y traerlas de vuelta a la tierra para poder estudiarlas. Va a ser la primera misión de la agencia espacial China en regresar de la luna. Uno de los experimentos va a consistir en evaluar el desempeño del gusano de seda sin gravedad. La misión del Chang’e-6 esta programada para el año 2020. Los planes más a futuro incluyen una misión tripulada a la luna en el año 2030. China esta jugando como una de las potencias mundiales del siglo XXI.

Los retos para la administración de Xi Jingping se irán volviendo cada vez más complicados. El éxito no es sinónimo de tranquilidad. Bien dice el dicho que lo difícil no es llegar a la cima sino quedarse ahí. China ya ha sido anteriormente la máxima potencia del mundo (Siglo XIII). Al dragón asiático aun le quedan muchos problemas que resolver en la tierra. Tiene que equilibrar su crecimiento económico, tiene que mejorar sus practicas de cuidado del medio ambiente, tiene que revisar sus acuerdos comerciales y regular la piratería de productos con patente industrial.

Coautor: Jorge Alejandro Rojas Torres

 

 

A %d blogueros les gusta esto: