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Generaciones

Mundo Generacional… Transformers ¡Más de lo que ves!

En la década de los ochenta muchos niños y jóvenes de la Generación X pudieron disfrutar de las caricaturas de los “Transformers”. Una lucha permanente en donde el mal y el bien se encarnaban en dos bandos: Los Decepticons y los Autobots. Los episodios eran historias llenas de acción, aventura, heroísmo, amistad, luchas, traiciones y villanos. Las personalidades de estos seres del planeta Cibertrón (En inglés Cybertron) eran muy fuertes y con un alto sentido del honor. El pragmatismo y la ética se enfrentaban continuamente.

El comandante supremo de los Autobots se llama Optimus Prime. Un líder fuerte y acostumbrado a la toma de decisiones. Valiente y siempre preocupado por proteger a sus compañeros de lucha Optimus representa la justicia, el bien y la ética. El comandante supremo de los Decepticons es Megatrón. Un líder pragmático y tomador de decisiones. Cobarde y siempre preocupado por protegerse a sí mismo. Ambos líderes son muy parecidos y al mismo tiempo totalmente opuestos.

En términos generacionales tanto Optimus como Megatrón dirigen a sus ejércitos en una Crisis Institucional. Ambos ejércitos abandonaron su planeta natal al no encontrar energía para mantener el conflicto en marcha. La batalla está tan empatada por la falta de cubos de energía que es imposible que algún bando pueda conseguir una victoria firme. Tan pronto la nave despega de Cibertrón se estrella en el planeta Tierra varios millones de años antes de la aparición de la raza humana.

La vida de cualquier robot que forme parte de los ejércitos en pugna lleva una vida atada a las decisiones de su líder. El margen de acción para hacer cualquier otra cosa que no sea sobrevivir y enfrentar a los enemigos es mínimo. El conflicto es total y sin cuartel. La lucha entre los Transformers nos recuerda las Guerras Púnicas, los tiempos de la Armada Invencible, la invasión de Rusia por el Gran Ejército de Napoleón Bonaparte, la Guerra Civil de Estados Unidos y la Segunda Guerra Mundial.     

La profundidad del conflicto es tal que es imposible vivir en paz. Las Instituciones no pueden florecer ya que el estado de “Guerra Total” (Término acuñado por Napoleón Bonaparte) absorbe todos los recursos con los que se cuenta. Si Megatrón pudiera lanzar misiles atómicos contra los Autobots lo haría. Para que la raza de los transformers pueda volver a florecer se necesita que una facción aniquile a la otra. Si no es así la guerra terminará destruyéndolos por completo. ¿Qué deberían de hacer los líderes ante este escenario?

Cuando vemos las historias de Cibertrón antes de la guerra lo que observamos es una situación similar a la de las Guerras Culturales. Primero eran discursos en los que los Decepticons exigían su individualidad y los autobots luchaban por mantener la institucionalidad reinante. Con el tiempo eso fue escalando y las posturas se fueron radicalizando. En un principio nadie pensaba que un debate de opinión fuera a convertirse en un conflicto armado de proporciones genocidas.

Pero la lucha fue subiendo de tono y ningún bando se detuvo a pensar que defendiendo sus ideales caminaban hacia su destrucción total. A veces parece que luchar por lo que se cree es lo correcto. Sin embargo, no es así. Cuando los ideales superan el respeto a la opinión de los demás entonces se convierten en propaganda dictatorial. Cuando se da este paso la lucha se convierte en una guerra de mutua destrucción. Estoy seguro de que ningún Decepticon o Autobot quería que esto llegara a estos niveles.

Pero hay un problema detrás de esta terrible situación: el daño entre facciones es tan grande que es imposible una reconciliación. Ha habido asesinatos entre familias y esto lleva a la sociedad a no encontrar un punto en común para firmar la reconciliación y la paz. La lección del día es que los ideales deben de defenderse, pero sin olvidar que si se convierten en pasiones desmedidas fuera del control de la razón entonces habremos entrado al lado oscuro de la fuerza. Hay que tener cuidado con las divisiones sociales. Precaución México.

Twitter: @MGeneracional

Agradezco a Fernando Medellín Treviño por la idea de hacer este artículo.  

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