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Las Generaciones y la institucionalización de la empresas

La idea de institucionalizar una organización suele asociarse con solidez y permanencia. Pero, ¿qué significa realmente? Es el proceso mediante el cual una empresa deja de depender únicamente de sus fundadores para convertirse en una entidad con vida, identidad y propósito propios. En este camino, un factor clave —y a veces ignorado— es el papel de las generaciones.

La teoría de los ciclos generacionales, explorada desde el siglo XIV por Ibn Jaldún y modernizada por William Strauss y Neil Howe en su libro Generaciones (1991), ofrece una lente fascinante para entender este fenómeno. Según esta teoría, cada ciclo histórico dura entre 80 y 100 años y atraviesa cuatro etapas: surgimiento (instituciones fuertes), despertar (instituciones cuestionadas), decadencia (instituciones debilitadas) y crisis (instituciones destruidas). Cada etapa da origen a una generación con valores y experiencias que marcarán toda su vida.

Baby Boomers: la generación de las instituciones

Si trasladamos esta visión al mundo empresarial, el contraste es evidente. Los Baby Boomers (nacidos entre 1939 y 1959) fueron los arquitectos de instituciones sólidas en el ciclo actual. Para ellos, la empresa no es solo un lugar de trabajo, sino una extensión de su identidad. Han invertido en ella su energía vital y su proyecto de vida.

Esto explica por qué, en mi experiencia, institucionalizar una organización liderada por un Boomer es un reto particular. El problema no es la falta de visión, sino el desapego. Para muchos, ceder el control equivale a renunciar a una parte de sí mismos. Tomar vacaciones, delegar responsabilidades o pensar en el retiro puede generarles vacío e incluso culpa. Su rutina y su identidad están profundamente ligadas a la empresa, lo que dificulta imaginarla sin ellos.

Generación X y Milenials: instituciones como herramientas

En contraste, las generaciones más jóvenes —Generación X (1960-1982) y Milenials (1983-2006)— tienen una relación diferente con la institucionalización. Aunque también valoran la creación de empresas, tienden a verlas más como un medio para lograr bienestar personal y colectivo que como un fin en sí mismo.

Para estas generaciones, la institucionalización no significa atarse, sino liberarse. Buscan construir estructuras sólidas con profesionales competentes a cargo del día a día, y consejos de administración que se encarguen de la estrategia. Esto les permite tener una vida propia, con mayor flexibilidad y libertad. Vender la empresa o delegar responsabilidades no se percibe como una traición, sino como una meta alcanzada.

El camino hacia el futuro

Comprender este choque de visiones es esencial para cualquier organización que aspire a trascender. Los fundadores Boomers deben reconocer que soltar el control no implica perderlo, sino asegurar el legado de lo que tanto trabajo les costó levantar. Al mismo tiempo, las nuevas generaciones necesitan valorar que la solidez institucional es la base que les permitirá alcanzar la libertad que anhelan.

En última instancia, crear empresas con principios firmes y estructuras institucionales robustas no solo garantiza la supervivencia de las organizaciones, sino que también siembra la semilla para el siguiente salto generacional. Ese es el camino hacia una sociedad más ordenada y orientada al bien colectivo.

Si esta reflexión resuena contigo, te invito a seguir esta columna, donde compartiré experiencias y herramientas para acompañar el complejo —pero apasionante— proceso de institucionalización.

Gracias por leer: Las Generaciones y la institucionalización de la empresas

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Escrito por Rodolfo Martínez

Rodolfo Martinez es un apasionado de la institucionalización. Es contador público y socio de la firma RSM donde es miembro del consejo de directores. Participa también en diversos consejos y comités además de acompañar clientes de diversos giros en sus proyectos, incluidos los procesos de institucionalización. Es co creador del Indice de Medición Empresarial (R) que es una metodología con la que acompaña dichos procesos.

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