fbpx
Gobierno

Asociaciones Publico Privadas

Cuando los Atenienses iban a fundar su ciudad se dio una extraña competición entre dos dioses: Atenea diosa de la sabiduría (Minerva para los romanos) y Poseidón dios del mar (Neptuno para los romanos). Los ciudadanos de la futura capital griega iban a recibir un regalo de ambos dioses para escoger uno de ellos y de esa manera nombrar al patrón de la ciudad. Poseidón, Dios de los mares, levantó su tridente y golpeó con fuerza el suelo. Del lugar impactado empezó a surgir una gran cantidad de agua, los espectadores estaban sorprendidos.

El agua potable es un recurso natural cada día mas preciado. De toda el agua que hay en el planeta solo 1% es potable. Se requiere mucha investigación tecnológica, para eventualmente, poder tener plantas potabilizadoras. Que el agua de mar se convierta en una fuente de agua limpia para consumir sería algo muy positivo. Pero esta tecnología no debe de convertirse en una calamidad ecológica en contra del reino de Neptuno. Por ahora se puede trabajar en reciclar y potabilizar el agua que se usa en las ciudades día a día.

El agua que brotaba del lugar donde Poseidón había impactado maravilló a la población, pero cuando se acercaron a probarla el agua estaba salada y tenía poco uso. El agua brotaba y los atenienses no veían el uso que esa agua podría tener. Para que el agua tenga un buen uso ésta necesita estar limpia y tener una infraestructura que le permita llegar a donde se necesita. La infraestructura de acueductos mexicana necesita de mucha inversión para que pueda tener un nivel eficiente de distribución. Las fugas y la obsolescencia son un gran problema.

Atenea llegó frente a los ciudadanos de Atenas y les ofreció una rama de olivo. Este árbol les iba a proveer de madera, aceite y comida. El pueblo prefirió el regalo de la diosa de la sabiduría. A partir de ese momento la ciudad fue llamada “Atenas” y el olivo se convirtió en su emblema. Pronto el olivo se sembraba en todo el mediterráneo. Las políticas públicas que sirven a los ciudadanos y les permiten desarrollarse son como el árbol de Minerva: Productivo. La infraestructura que permite el desarrollo económico no debe detenerse.

Hoy se habla mucho de un inminente problema: el precio del petróleo es bajo y el gobierno federal necesita dinero para seguir funcionando. Las necesidades sociales dejan poco margen para invertir en las carreteras y puertos que tanto se necesitan. Para poder mantener un nivel de productividad capaz de mantener a México en los mercados internacionales se necesitan obras que puedan generar empleos y riqueza. Para enfrentar este problema México cuenta con su ley de asociaciones Público Privadas.

Los gobiernos estatales y municipales de México hoy cuentan con las APPs para mantener un ritmo de crecimiento económico. Todos los funcionarios de finanzas ya no tienen que estar atados de manos esperando a doña Fede. A través de estas Asociaciones se puede acceder a capital privado y generar grandes obras que sirvan a la sociedad. Desde hospitales, farmacias, carreteras, puertos,  plantas potabilizadoras de agua o iluminar una ciudad; las APPs llegaron para quedarse.

Hoy los ciudadanos mexicanos estamos en la disyuntiva de tener que escoger entre esperar el presupuesto federal (Agua salada) o las Asociaciones Público Privadas (Rama de olivo) para poder continuar en el carril de la productividad.

Este articulo fue publicado el 22 de marzo de 2016 en la revista MXI y escrito por Edwin Carcaño Guerra

Save

A %d blogueros les gusta esto: